10.2.14

Al rico dulce mallorquín

Si en el anterior post nombramos algunos de los platos más típicos de la isla, en este nuestra atención se centra directamente en la parte más dulce de Mallorca, la repostería.

La manteca y el azúcar glass son dos de los ingredientes estrella en la masa y la decoración de estos productos pasteleros, entre los que destaca la ensaimada, convertida popularmente en un auténtico 'símbolo' mallorquín.

Mientras que algunos son de consumo habitual y podemos disfrutar de ellos cualquier época del año, otros suelen ir acompañados de una celebración o fiesta tradicional. Este es el caso de los Bunyols de verges la noche del 30 de octubre, o los robiols y los crespells en Navidad y Semana Santa.





Si entramos en materia geográfica y llegamos a la Serra de Tramuntana podemos deleitarnos con la coca de patata y el gató d'ametlla, unos esponjosos dulces típicos de Valldemossa, que suelen tomarse con chocolate caliente o con una bola de helado los meses de verano.

Más allá de su raíces baleares, la greixonera de brossat es una peculiar tarta de requesón cocinada en cazuela de barro, que aunque originariamente era tradicional de Semana Santa, en la actualidad se ha convertido en un delicioso postre disponible todo el año.

¿Os unís a elaborar una lista con las mejores pastelerías y lugares de repostería mallorquina?

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